“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”
La palabra griega es 'poiema' — obra labrada, poema. Eres arte de Dios, no un borrador que Él tolera.
Los versículos 8 y 9 montan guardia antes del 10: salvos por gracia, luego creados para buenas obras — nunca al revés.
La obra maestra es nueva creación. En Cristo, Dios no reparó tu viejo yo; comenzó algo nuevo con propósito incorporado.
Las buenas obras de hoy se prepararon antes de que despertaras. No inventas tu propósito; descubres lo que Él dejó listo.
Dios dice que andemos en ellas, no que nos agotemos por ellas. La obediencia es un camino firme de pasos pequeños y fieles.
Actúa: antes del desayuno, pídele a Dios: 'Muéstrame una buena obra que preparaste para hoy' — anota lo primero que llegue y hazlo.