“Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
Orar sin cesar no es vivir de rodillas, es vivir conectado. La oración se vuelve el trasfondo de todo lo que haces.
Entre una tarea y otra, una frase lanzada al cielo: "gracias", "ayúdame", "aquí estoy". Las oraciones breves mantienen la línea abierta.
"Estad siempre gozosos" viene primero. Quien cultiva el gozo en Dios encuentra con naturalidad el camino de la oración.
En todo — no por todo. La gratitud reconoce la presencia de Dios incluso en los capítulos difíciles.
¿Quieres saber la voluntad de Dios para tu vida? Aquí está, por escrito: gozo, oración y gratitud — hoy.
Actúa: antes del desayuno, programa tres alarmas — mañana, mediodía y noche. Cuando suene cada una, ora una sola frase.