“El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado.”
Nadie permanece neutral cerca de los demás. Poco a poco absorbes el vocabulario, los hábitos y los valores de quien camina a tu lado.
El verbo es "andar", no "cruzarse con". La amistad es trayectoria compartida — elegir compañía es elegir destino.
Pregunta con honestidad: ¿las cinco personas más cercanas me acercan a Dios o me alejan de Él? La respuesta revela tu rumbo.
Elegir bien tus influencias no es despreciar a nadie. Jesús amaba a los perdidos — pero formaba su corazón con el Padre y con los doce.
La sabiduría se aprende más por convivencia que por clase. Cerca de los sabios creces sin darte cuenta — como planta junto al agua.
Actúa: antes del desayuno, piensa en la persona más sabia que conoces y envíale la invitación — un café o una llamada esta misma semana.