“Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.”
La sabiduría no se fabrica; se recibe. Jehová es la fuente — todo lo demás es solo un canal o una imitación.
Dios no guarda la sabiduría en secreto; Él habla. La Escritura abierta sobre la mesa es la fuente abierta delante de ti.
El mundo entrega datos; Dios entrega discernimiento. Una cosa es saber los hechos, otra es saber qué hacer con ellos.
Proverbios 2 comienza con búsqueda: busca la sabiduría como quien busca plata. Dios la da gratis, pero la da a quien excava.
La sabiduría no es una reserva, es una relación. Vuelve a la fuente cada día — la provisión de ayer no decide el día de hoy.
Actúa: antes del desayuno, lee Proverbios 2:1-6 despacio y subraya la frase que más te habla. Llévala contigo todo el día.