“Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.”
Pedro escribió a iglesias dispersas y sufridas y dijo: ante todo, sigan amando. Cuando todo tiembla, el amor encabeza.
En el original es palabra de atleta — amor estirado hasta el límite. Es un amor que cuesta y que sigue presente.
El amor cubre multitud de pecados como una manta cubre a un niño con frío. Protege en vez de exponer.
Cubrir el pecado no es encubrirlo — las heridas aún piden verdad. Pero el amor jamás convierte la caída de alguien en entretenimiento.
Donde el amor cubre, la gente deja de esconderse. La comunión llena de gracia es el suelo donde santos débiles se hacen fuertes.
Actúa: cambia un chisme por silencio hoy — esa historia que ibas a repetir. Cúbrela con oración.