“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.”
Dios abre el año con un anuncio, no con una exigencia: yo hago cosa nueva. La primera palabra de esta etapa es suya.
Pronto saldrá a luz — no algún día, no cuando todo esté en orden. La obra nueva de Dios empieza antes de que te sientas listo.
¿No la conoceréis? Lo nuevo pasa inadvertido cuando los ojos siguen fijos en lo que terminó. Pídele a Dios ojos para verlo.
Dios no espera a que mejore el terreno. Abre camino justo donde nunca hubo uno.
Ríos en la soledad: donde el año pasado te dejó seco, Él quiere traer agua. Espera vida en los lugares áridos.
Actúa: antes del desayuno, escribe un área donde necesitas lo nuevo de Dios este año — y pídeselo en voz alta.